Cómo usamos IA en cada artículo sin caer en contenido mediocre
En Ahrefs aplican IA para investigar, estructurar y redactar, pero mantienen el juicio humano en cada etapa. Descubrí el proceso paso a paso que evita el AI slop y mejora realmente el valor para el lector.
El uso masivo de inteligencia artificial en la creación de contenido trajo un problema nuevo: el “AI slop”. Según la definición que comparte Si Quan en el blog de Ahrefs, se trata de contenido publicado sin suficiente comprensión humana, juicio, evidencia o aporte original. En otras palabras, el editor traslada el esfuerzo al lector, que debe discernir qué es confiable y relevante.
En Ahrefs decidieron usar IA en prácticamente todos los artículos, pero sin abandonar las prácticas que hacían que el contenido valiera la pena antes de la explosión de los modelos de lenguaje. El resultado es un flujo que mantiene al humano al mando de las decisiones difíciles.
La premisa debe existir antes de pedirle texto a la IA
Antes de generar una sola oración, el equipo se asegura de tener una premisa sólida que responda tres preguntas clave:
- ¿Por qué este artículo merece existir ahora?
- ¿Qué podemos aportar que no esté ya en los 10 primeros resultados?
- ¿Qué quiere lograr realmente el lector con este contenido?
La IA puede ayudar a mapear SERPs, encontrar contraargumentos o señalar evidencias faltantes, pero no decide la premisa. Esa responsabilidad sigue siendo 100 % humana.
Alimentar a la IA con material propio
Uno de los cambios más prácticos que implementaron fue dejar de escribir y empezar a hablar. En lugar de teclear y editar sobre la marcha, usan herramientas de dictado como Wispr Flow para volcar todo lo que tienen en la cabeza: dudas, opiniones, conexiones a medio formar y ejemplos reales de su trabajo.
También crearon “Sources of Truth”: bibliotecas internas que almacenan hechos verificados, explicaciones, detalles de producto y guías paso a paso. De esta forma la IA no parte solo del conocimiento público de internet, sino de información propietaria que solo el equipo de Ahrefs posee.
Separar el flujo en etapas con control humano
En lugar de pedirle a la IA que genere un artículo completo de una sola vez, siguen un pipeline que replica el proceso editorial tradicional:
- Investigación y detección de gaps
- Outline detallado
- Borrador
- Revisión y fact-checking
Cada etapa se guarda por separado. Esto permite volver atrás, corregir la instrucción o descartar el artículo si no alcanza el estándar. Evita el “sunk cost fallacy” que genera un texto pulido de 2000 palabras en pocos minutos.
El responsable debe poder explicar de dónde viene cada afirmación y estar dispuesto a firmar el artículo con su nombre. En Ahrefs, el Director de Content Marketing revisa cada palabra antes de publicar.
Usar la eficiencia para agregar valor, no solo volumen
La IA les permite publicar y actualizar más contenido, pero ese no es el objetivo principal. La ganancia real está en todo lo que antes no podían justificar por falta de tiempo o recursos:
- Análisis de datos a mayor escala
- Herramientas gratuitas interactivas
- Visualizaciones y benchmarks actualizados mensualmente
- Elementos interactivos dentro de los artículos
Un ejemplo concreto es su generador gratuito de LLMs.txt o los estudios basados en cientos de miles de sitios web cuyos datos se mantienen frescos gracias a automatizaciones.
La diferencia entre automatizar y abdicar
El estudio interno de Ahrefs sobre cómo Google trata el contenido generado por IA mostró que las páginas con alto uso de IA pueden rankear bien, incluso en las tres primeras posiciones. Sin embargo, a mayor dependencia de IA, peor suele ser el rendimiento a largo plazo. La causa más probable no es un castigo algorítmico, sino la publicación de contenido promedio que saltea la investigación profunda y el aporte original.
Según Si Quan, la IA no es el problema. El problema es abdicar de la responsabilidad. La ejecución se volvió barata; eso debería liberar tiempo para el juicio, la evidencia, las experiencias propias y las ideas que realmente justifican la atención del lector.
La pregunta clave ya no es cuántas palabras escribió la IA. Es si un humano entendió, verificó, juzgó y está dispuesto a respaldar lo que se publicó.
Si nadie realmente “dueña” el resultado, es AI slop.
Fuente: Adaptado de Ahrefs Blog